What is national security: Translation Exercise ESP-ENG

Las sociedades que se hacen responsables de su seguridad son sociedades más libres. En cuanto componente fundamental para defender los valores constitucionales y alcanzar los ideales de justicia, prosperidad y progreso, la seguridad es un pilar de la conservación, la estabilidad y la continuidad del Estado, así como de la vida y del bienestar de sus ciudadanos.

El concepto de seguridad ha evolucionado en consonancia con las transformaciones globales, para hacer frente a los crecientes desafíos que presentan las circunstancias del mundo en que vivimos.

El mundo globalizado actual se encuentra en un proceso de cambio continuo, debido a factores como la evolución constante de los centros de poder, con nuevas potencias en ascenso, la consolidación de nuevos actores internacionales, la mayor capacidad de influencia adquirida por parte de los individuos, los cambios demográficos, la mayor competencia por los recursos energéticos, alimenticios y económicos, así como el papel de las tecnologías en la sociedad del conocimiento o la mayor interdependencia económica, política y jurídica.

Existen, en consecuencia, nuevos riesgos y amenazas que afrontar. Junto a los tradicionales, como los conflictos armados, surgen otros de naturaleza esencialmente transnacional, que se retroalimentan y, al interactuar, potencian su peligrosidad y la vulnerabilidad del entorno. Otros elementos que suman complejidad a los riesgos y amenazas del contexto estratégico actual son su impacto transversal en distintas estructuras y actores del Estado y de la sociedad o la difícil identificación de su origen y la ausencia de un centro de gravedad único. El terrorismo internacional, la proliferación de armas de destrucción masiva, el crimen organizado, los ciberataques o el espionaje son solo algunos ejemplos.

El concepto de seguridad en el siglo XXI debe ser amplio y dinámico, para cubrir todos los ámbitos concernientes a la seguridad del Estado y de sus ciudadanos, que son variables según las rápidas evoluciones del entorno estratégico y abarcan desde la defensa del territorio a la estabilidad económica y financiera o la protección de las infraestructuras críticas.

Por otra parte, la respuesta a los riesgos y amenazas que comprometen la seguridad en nuestros días precisa de cooperación tanto en el plano nacional como en el multilateral. Las respuestas unilaterales y aisladas no son eficaces, por su carácter incompleto y parcial, frente a unos retos que exigen un enfoque multidisciplinar y una acción conjunta. Solo esta perspectiva abarca todos los aspectos potencial o realmente afectados.

Los cambios y tendencias relativos al entorno de la seguridad, sus dimensiones, y las respuestas que pide su preservación, son factores que inciden en la visión de la Seguridad Nacional. España se sitúa junto a los países más avanzados en la materia y concibe la seguridad de una manera integral, acorde con las transformaciones globales que repercuten en el Estado y la vida diaria del ciudadano. En esta línea, la crisis financiera y económica que actualmente afecta a España, a la zona euro y a parte importante de las economías mundiales representa uno de los mayores retos para la Seguridad Nacional y extrema la necesidad de ser eficientes en la respuesta.

Conforme a esta visión integral, la Seguridad Nacional es la acción del Estado dirigida a proteger la libertad, los derechos y bienestar de los ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional en el cumplimiento de los compromisos asumidos.

El mandato constitucional de garantizar la convivencia democrática dentro del marco de la Constitución y del resto del ordenamiento jurídico y de proteger a los ciudadanos en el libre ejercicio de sus derechos y libertades públicas se facilita en nuestro país mediante un sistema de seguridad pública apoyado fundamentalmente en dos cuerpos estatales, uno de naturaleza civil -la Policía Nacional- y otro de naturaleza militar -la Guardia Civil-, que, junto a policías autonómicas y locales, tienen la responsabilidad del mantenimiento de la seguridad ciudadana.

La garantía de la Seguridad Nacional reclama el compromiso y la responsabilidad al más alto nivel político. El Presidente del Gobierno liderará e impulsará la Política de Seguridad Nacional y, bajo su dirección, el Gobierno será responsable de su cumplimiento efectivo, implicando a la Administración General del Estado, a las Administraciones de las Comunidades Autonómicas, a las Entidades que integran la Administración Local y al sector público institucional, que deberán cooperar con espíritu de solidaridad y lealtad institucional, así como a todos los ciudadanos.

La Seguridad Nacional es un servicio público, que debe ser objeto de una Política de Estado. Es, por su propia naturaleza, una tarea en la que todos deben estar comprometidos. Para ello, el Gobierno se esforzará en obtener el máximo respaldo social y parlamentario.

La colaboración y el apoyo del ciudadano son imprescindibles. Esta implicación será posible si se fomenta una cultura de seguridad sólida, basada en el previo conocimiento, concienciación y sensibilización sobre la importancia que la seguridad reviste para garantizar su libertad, prosperidad y, en suma, su modo de vida conforme a los postulados del Estado social y democrático de Derecho.

La Política de Seguridad Nacional requiere la planificación y definición de principios y líneas de actuación, capaces de dar respuestas integrales a los desafíos actuales. Necesita continuidad en el tiempo, superando los marcos temporales y las agendas políticas particulares de cada Gobierno. Por este motivo, la Seguridad Nacional se apoya en el compromiso y el consenso de todos, para actuar de forma concertada y cohesionada.

La Estrategia de Seguridad Nacional constituye el marco político estratégico de referencia de la Política de Seguridad Nacional. Contiene el análisis del entorno estratégico, concreta los riesgos y amenazas que afectan a la seguridad de España, define las líneas de acción estratégicas en cada ámbito de actuación y promueve la optimización de los recursos existentes. Se elabora a iniciativa del Presidente del Gobierno, quien la somete a la aprobación del Consejo de Ministros, y se revisará cada cinco años o cuando lo aconsejen las circunstancias cambiantes del entorno estratégico. Una vez aprobada, mediante real decreto, será presentada en las Cortes Generales en los términos previstos en la Ley de Seguridad Nacional.

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Translated by Derek Voglis

Societies that assume responsibility for their security are freer societies.  As a fundamental component to defend constitutional values and achieve the ideals of justice, prosperity and progress, security is a pillar of conservation, stability and continuity of the state, as well as life and well-being of its citizens.

The concept of security has evolved in accordance with global transformations, to face the rising challenges that the circumstances of the world in which we live presents.

The current globalized world is in a process of continuous change, due to factors like the constant evolution of the centers of power, with new forces on the rise, the consolidation of new international actors, the greater capacity of influence acquired by individuals, demographic changes, greater competition for energy, food and economic resources, as well as the role of technologies in the knowledge society or greater economic, political and legal interdependence.

As a result, there are new risks and threats to tackle. Together with traditional ones, like armed conflicts, others essentially transnational in nature are surfacing, which feed themselves, and upon interacting, enhance their dangerousness and vulnerability of the environment. Other elements that add to the complexity of the risks and threats of the current strategic context are their transversal impact on distinct actors and structures of the state and society or the difficult identification of their origin and absence of a single center of gravity  International terrorism, the proliferation of weapons of mass destruction, organized crime, cyber attacks or espionage are only a few examples.

The concept of security in the 21st century must be broad and dynamic, to cover all areas concerning the security of the state and its citizens, which are variable according to the rapid evolution of the strategic environment and range from the defense of the territory to economic and financial stability or the protection of critical infrastructures.

On the other hand, the response to the risks and threats that compromise security in our days requires cooperation both on a national and multilateral level. Unilateral and isolated responses are not effective, due to their incomplete and partial nature, in the face of challenges that demand a multidisciplinary approach and joint action. Only this perspective covers all the potential or truly affected aspects.

The changes and trends related to the security environment, its dimensions, and the responses that call for its preservation, are factors that impinge on the vision of National Security. Spain is situated alongside the most advanced countries in the field and conceives security in an integral manner, in conformity with the global transformations that affect the state and the daily life of the citizen. In this way, the economic and financial crisis that currently affects Spain, the Eurozone and an important part of the global economies represents one of the greatest challenges for National Security and maximizes the need to be efficient in the response.

In conformity with this integral vision, National Security is the state action geared towards protecting freedom, rights and well-being of citizens, to guarantee Spain’s defense and its constitutional values and principles, as well as to contribute alongside our partners and allies to international security in the fulfillment of the undertakings made.

The constitutional mandate to guarantee democratic coexistence within the framework of the Constitution and the rest of the legal system and to protect citizens in the free exercise of their sovereign rights and public liberties is facilitated in our country through a public security system fundamentally supported by two state bodies, one civil in nature -the National Police- and another military in nature -The National Guard- that, together with local and autonomous police, have the responsibility of maintaining public safety.

The National Security guarantee demands the responsibility and commitment at the highest political standard. The prime minister will drive and promote the National Security Policy and, under his leadership, the government will be responsible for its effective enforcement, involving the General State Administration, the Administrations of the Autonomous Communities, the Entities that make up the Administration Local and institutional public sector, which must cooperate in a spirit of solidarity and institutional loyalty, as well as all citizens.

National Security is a public service, that must be the object of a State Policy. It is, by its very nature, a task in which everyone must be engaged. To this end, the Government will endeavor to reach maximum social and parliamentary support.

The collaboration and support of the citizen are indispensable. This involvement will be possible if a culture of strong security is fostered, based on previous knowledge, consciousness, and awareness of the importance that security covers to guarantee their liberty, prosperity, and, in short, their way of life in accord with the postulates of the social state, and democratic right.

The National Security Policy requires the planning and definition of principles and guidelines, capable of giving comprehensive answers to the current challenges It needs continuity over time, overcoming the temporal timeframes and the particular political agendas of each government. For this reason, National Security relies on the commitment and consensus of all, to act in a concerted and cohesive manner.

The National Security Strategy constitutes the strategic political framework of reference of the National Security Policy. It contains the strategic environmental analysis, pinpoints the risks and threats that affect Spain’s security, defines the strategic lines of action in every policy field and promotes the optimization of existing resources. It is prepared on the initiative of the prime minister, who submits it for the approval of the Council of Ministers, and will be reviewed every five years or when advised by the changing circumstances of the strategic environment. Once approved, through royal decree, it shall be presented in the General Courts in the terms provided by the National Security Law.

Citation:

“Qué Es La Seguridad Nacional.” DSN, http://www.dsn.gob.es/es/sistema-seguridad-nacional/qu%C3%A9-es-seguridad-nacional.

*For educational purposes only

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